NUESTRA HISTORIA

    Dr. C. I. Scofield    

Nuestro fundador

La historia de la Misión Centroamérica comenzó hace más de cien años, el 19 de agosto de 1843, en tierras todavía salvajes del estado de Michigan. En una rustica cabaña, nació un niño cuya madre oró con sus últimos suspiros agonizantes al dar a luz, que su hijo fuera llamado a ser ministro del evangelio. Este niño se llamó Cyrus Ingerson Scofield.

Scofield conoció a Cristo a los 36 años de edad, a través de un amigo y cliente suyo, el Sr. Thomas McPheters. Este le pregunto “¿Por qué no eres creyente?” a lo que respondió: “no lo sé”. El amigo saco un Nuevo Testamento y después de explicarle el evangelio, le volvió a preguntar si quería entregarse al Señor “lo pensaré” dijo Scofield, “¡No!” respondió su amigo, “¡ya lo has pensado! ¿Lo harás?” Scofiels respondió que sí. En ese momento, el abogado, ex-diputado, ex-fiscal, fue hecho una nueva criatura.

Scofield comenzó a predicar desde su conversión. Tres años después recibió la invitación para pastorear una pequeña iglesia en Texas, que contaba con solo un hombre entre sus 14 feligreses. Dos años más tarde la iglesia había crecido a 200 miembros.

NACE LA VISIÓN MISIONERA

 

Scofield invito al famoso D. L. Moody a predicar en su iglesia en Dallas, Moody reconociendo el don de enseñanza de Scofield, empezó a llevarlo a varias conferencias en Niagara, New York. En una de esa conferencia Scofield conoció a Hudson Taylor. No cabe duda de que ese contacto tuvo un gran impacto en su corazón y su vida. En esos días, el Sr. Moody viajaba mucho por ferrocarril y celebraba campañas evangelísticas en las ciudades cercanas a la línea del tren. St. Louis, donde estaba Scofield, era una de esas ciudades, Scofield y Moody llegaron a ser grandes amigos y en varias ocasiones salieron juntos en campañas evangelísticas. Probablemente el énfasis evangelístico de Scofield se debe mucho a la influencia de Moody.

Scofield fue influenciado también por Hudson Taylor, el famoso misionero que en 1865 fundo la misión al interior de la China. Esta fue la primera en penetrar más allá de los puertos de la China. Taylor era uno de los conferencistas en la conferencia Bíblica de Nueva York a la que el Dr. Scofield asistió en 1878. Además, fue un pionero de las misiones no denominacionales las llamadas “misiones de fe”, que se sostienen no por iglesias denominacionales, sino por la fe en “que el Señor proveerá”. Taylor tuvo mucha influencia en el desarrollo de la visión misionera de Scofield y en cuanto al tipo de misión que formaría.

En 1888 llego a manos de Scofield un librito que narraba incidentes de un viaje a Centroamérica, comento, con un pequeño grupo de hombres de su congregación la situación religiosa de Costa Rica; Uno de ellos hallo en sus investigaciones posteriores que los presbiterianos había comenzado una pequeña obra en Guatemala en 1882 y los moravos trabajaban desde 1849, en la costa atlántica de Nicaragua entre gente de habla inglesa. El resto del Istmo se encontraba sin ningún faro de evangelio.

Inquietado por el triste panorama, Scofield escribió a las grandes denominaciones norteamericanas, pero ni una se veía en condiciones de lanzarse a este nuevo campo. Entonces escribió en la pequeña revista que redactaba (El Creyente), que según el orden de Hechos 1:8 Jerusalén-Judea-Samaria, Centroamérica era el campo no alcanzado más cerca de los Estados Unidos y Canadá. Entonces concluyo, “Hemos pasado por alto a nuestra Samaria”. Desde entonces, Centroamérica viviría en la mente y el corazón de Scofield.

NACE LA MISIÓN CENTROAMERICANA

 

En 1792, el zapatero inglés William Carey inauguró la era de las MISIONES Modernas, Carey se fue a la india, otros siguiendo su ejemplo, penetraron África, Asia y las Islas. Varias iglesias y denominaciones organizaron agencias misioneras.

Cien años después de que Carey inaugurara esta era dos canadienses que llegaron a Costa Rica en la última mitad del siglo 19, compraron fincas de café y después se casaron con mujeres creyentes. Los esposos Roberto y Eva de Lang, Roberto y Libe de Ross asistían a una pequeña congregación presbiteriana de habla inglesa. Las dos mujeres, preocupadas por la miseria espiritual que les rodeaba, empezaron a orar para que Dios enviara obreros a este país tan necesitado. Oraron mes tras mes y año tras año sin ver respuesta.

Por fin, 14 de noviembre de 1890, se organizó la Misión Centroamericana en Dallas, Texas, en la misma casa de Scofield. Este describió el carácter y el propósito de la Misión de la siguiente manera:

“Tres palabras definen el espíritu y el propósito de la Misión:

Evangélica, evangelísticas y no denominacional”

La búsqueda de obreros para enviar a Centroamérica no duro mucho Poco antes de la fundación de la misión una joven pareja se había ofrecido como misioneros a Sudán, África. Todo estaba listo, cuando la noche antes de su salida recibieron una carta de la misión. Se les informaba que por el peligro para la salud de sus hijos pequeños deberían esperar hasta que se les preparara un domicilio adecuado. La pobre pareja, desesperada no sabía que hacer. Entonces un amigo les hablo de la nueva oportunidad en Centroamérica. Escribieron al Dr. Scofield y es así como Guillermo McConnell, a los 30 años de edad y su señora Minnie, llegaron a ser, en enero de 1891, los primeros misioneros de la Misión Centroamericana. La misión les acepto en enero y Guillermo llego a las playas de Puerto Limón el 24 d febrero de 1891. El 11 de mayo del mismo año se le unieron su esposa y sus tres hijos: Leroy, Lylie y Guillermo. Dos años más tarde, en febrero de 1893, llego el segundo grupo: Clarence Wilbur y Sra. Y la Srta. Margarita Neeley.

Cada domingo en El Salvador, de que se reúnen siendo 142 iglesias, organizadas bajo de la iglesia evangélica de El Salvador, la Misión Centroamericana; y distribuida a lo largo de todo el territorio salvadoreño, más de 12,000 personas a alabar a Dios y a estudiar su palabra. Muchos de ellos usan la Biblia anotada de Scofield, el mismo fundador de la Misión hace más de 100 años. En el resto del mundo de habla hispana más de 120,000 creyentes se reúnen cada semana edad iglesias bien la Misión Centroamericana que ha surgido como fruto de este ministerio.

Además de las iglesias, la Misión Centroamericana ha establecido otros ministerios, tales como: El Instituto Bíblico de Chimaltenango, que funciona en Guatemala desde 1923; El Seminario Teológico Centroamericano (SETECA), fundado en 1929 como instituto; El Instituto Evangélico Minas de Oro, en Honduras, que ha visto convertirse a miles de sus estudiantes; La Radio Evangélica TGNA, fundada en Guatemala en 1950, la cual se transmite 21 horas diarias; El Hospital Evangélico Siguatepeque, de Honduras, desde su fundación en 1952, miles de pacientes se ha convertido allí; La Editorial las Américas, fundada en 1957 en Guatemala, actualmente está en México, allí se producen los materiales didácticos para las iglesias Centroamericanas; El Seminario en Bíblico del puebla México, fundado en 1958; El Instituto el Bíblico de Nicaragua, fundado en 1961, El Instituto Bíblico Salvadoreño, fundado en 1980; Librerías evangélicas en México y Centroamérica; Campamentos en todos los países de Centroamérica; y muchas otras obras benéficas.

NACE LA OBRA EN EL SALVADOR

 

    Samuel A. Purdie y Familia    

Tres años después de fundada la Misión, se publicaba como órgano de información el “Boletín de la Misión Centroamericana” y ese año precisamente, se publicó una carta de Don Francisco Penzotti tendrá trabajaba en Guatemala como misionero con la sociedad bíblica. Parte de la carta

decía: “hemos trabajado en los últimos seis meses en San Salvador con buenos resultados. Tenemos cultos en la casa del editor de uno de los periódicos, el cual nunca había visto una Biblia ni escucha del evangelio. El director General de correos cuando varias personas de importancia son fieles a su asistencia a los cultos. Están deseosas de tener una obra evangélica permanente. Seguramente esta petición no será desoída por los redimidos del Señor.

H.C.Dillon con su esposa e hijos estaban destinados a venir a El Salvador, acompañados de Don Francisco Penzotti y Clarence Wilbur. Partieron de Costa Rica rumbo a El Salvador por tierra. Se enfermó don Clarence de la fiebre amarilla en Nicaragua y murió allí. La Sra. Laura Dillon lo atendió en su enfermedad y contrajo la misma fiebre y murió en alta mar antes de llegar a Acajutla. El hermano de Dillon regreso a los EE. UU con sus hijos y nunca regreso a El Salvador.

A principios de 1896, la Misión acepto la oferta de don Samuel A. Purdie de venir a El Salvador, era un pastor experimentado en misiones. Con su esposa llego a San Salvador el 14 de julio de 1896.

Pese a todos sus esfuerzos no pudo alquilar para uso evangelístico, pero se unió al Sr. Frank J. Perry, fotógrafo y pintor, y así arrendaron casa en la Calle Concepción #29, donde se trasladaron el día 14 de octubre de ese mismo año. Tres días después llego de Guatemala don Francisco Penzotti y el 24 se celebró el primer culto.

El 7 de diciembre el Sr. Penzotti y el Sr. Purdie fueron a Santa Ana, donde celebraron una serie de cultos y conferencias. Regreso don Francisco a Guatemala y don Samuel a San Salvador, donde consiguió una habitación en el centro de San Salvador. La asistencia en aquellos cultos vacilaba entre 30 a 40 personas.

El 23 de febrero de 1897 salió de Troy Nueva York, don Roberto H Bender y llegó a San Salvador el 6 de abril de ese año, Don Roberto comenzó su ministerio de "colpotor" (difusión y venta de la Biblia), visitando 28 ciudades y pueblos vecinos a San Salvador. Vendió en su recorrido 132 Biblias, 65 nuevos testamentos y 147 porciones de la Escritura, celebro cultos y daba testimonio de su fe.

El 6 de agosto don Samuel Purdie murió de tétano y don Roberto quedo encargado de la obra misionera. El 5 de julio de 1898 se fundó la iglesia de Ilopango, teniendo como pastor a don Roberto. Los ancianos don Antonio y don Diego Chavarría sirvieron con él.

La iglesia de San Salvador nació el 24 de septiembre de 1899 con seis personas bautizadas ese día. El 2 de octubre don Roberto escribió, “ayer fue un día muy especial para los cristianos evangélicos de la república. La iglesia de Ilopango se reunió con la de la capital y tuvimos cultos desde las 9:00 am hasta las 9:00 pm con el edificio lleno. Por la mañana, después de la predicación, participamos de la Santa Cena. Terminamos el día con un culto de alabanza y testimonio.

Don Humberto Santamaría, pastor de la Central, MCA, ayudo vigorosamente a don Roberto en su trabajo misionero.

En diciembre de 1928 llego un nuevo misionero destinado a un largo ministerio: don Alejandro MacNaught. Inicio su obra de evangelización en Guaymango, Nahuizalco y otros pueblos vecinos.

El 23 de marzo de 1934, el “amado apóstol de El Salvador”, don Roberto H. Bender, se durmió en el señor. Acompañaron el féretro al Cementerio General de esta capital 600 redimidos que vinieron de todos rumbos del país.

La historia de la propagación del evangelio en El Salvador ha tenido matices dolorosos que más vale omitir, pero gracias a Dios y a su divina protección, los frutos en el primer centenario de la llegada del primer misionero no pueden ser más halagadores.

La Iglesia Evangélica Cristiana ha crecido enormemente y cabe a la obra de la Misión Centroamericana el gozo de haber sido la que abrió la brecha en un medio inhóspito y hostil.

NACE LA IGLESIA NACIONAL CON PERSONERÍA JURÍDICA

 

En 1941 el gobierno le otorgó a la Misión Centroamericana el derecho a formar su propia personería jurídica, así que registraron todas las escrituras de la iglesia bajo la personería jurídica de la Iglesia Evangélica de El Salvador, Misión Centroamericana.

Don Alejandro MacNaught y don Santiago Echegoyén trabajaron juntos para conseguirla. Esta fue la primera vez que una iglesia había pedido y conseguido una personería jurídica del gobierno. Ni siquiera la Iglesia Católica en aquel entonces.

Luego de tener su personería jurídica, la Misión formo un comité nacional, compuesto de hermanos voluntarios, elegidos como representantes de todas las Iglesias Centroamericanas durante la conversación nacional, celebrada en noviembre de cada año.

En 1968-1969 don Jacobo Hobson y Daniel Figueroa fueron instrumentales en iniciar el sistema actual de circuitos. Estos ahora están bajo 4 regiones.

NACE EL LIDERAZGO SALVADOREÑO

 

Había muchos hermanos salvadoreños muy entregados y dotados en la obra centroamericana desde muy temprano. El periodo entre 1940 y 1980 vio una maduración y fortalecimiento de la iglesia nacional, de modo que el papel de los misioneros cambio de pioneros en 1940 al papel de compañeros de trabajo.

En esta época, Dios levanto varios líderes salvadoreños muy capaces, quienes desempeñaron ministerios que tuvieron impacto nivel nacional. “el progreso de la obra se debió a los pastores nacionales. La iglesia nacional tomo la delantera en ministerio a través de cursos bíblicos breves, retiros, campamentos juveniles, conferencias radio, y una librería evangélica. Los pastores don Eliseo Hernández y don Alfonso Pérez apoyaron las escuelas evangelísticas. Además, pusieron énfasis en las escuelas bíblicas de verano, sabiendo que un gran porcentaje de sus miembros habían sido salvos en tales escuelas.”

Don Eliseo Hernández, después de graduarse de nuestro Instituto Bíblico Centroamericano en Guatemala, asumió el pastoreado de la iglesia Central. Durante sus 44 años de ministerio en la iglesia no solo pastoreaba, sino que también sirvió en muchos otros aspectos de la obra nacional. Impulsaba campañas evangelísticas a nivel nacional (predicando en iglesias y al aire libre); repartiendo tratados, evangelios y folletos por millares; editaba una revista nacional “Luz y Verdad”, fundaban otras congregaciones (que ahora son iglesias); servía en la dirección nacional de las Iglesias Centroamericanas; era capellán en la escuela militar por unos 40 años; y predicaba en otros países Latinoamericanos.

En 1996 se encontraba sirviendo como evangelista internacional y visito varios continentes con la predicación del glorioso evangelio.

Don Alfonso Pérez ingresó en 1993 en el Instituto Bíblico Centroamericano en Guatemala y salió en 1936 para comenzar sus 50 años de ministerio en El Salvador. Pastoreo en varias iglesias: “Fuente de Luz” de Metapán por 12 años; en el “Templo Peniel” de Santa Ana por 15 años; en Monserrat de San Salvador por 10 años. Además de servir a la obra nacional de la Misión Centroamericana, también trabajo con la sociedad Bíblica por 10 años.

Mientras que el hermano Salomón Polanco pastoreaba en nuestras iglesias fue llamado por el Comité Directivo y la Convención Nacional para ser el primer presidente del Comité Directivo a tiempo completo.

En esta época habían muchos hermanos pastores que sirvieron fielmente a sus puestos: Efraín Reyes, Juan Martínez, Jonatán Mejía, Plutarco Mazariegos, Alejandro Galeano, Concepción Herrera, Rene Zapata, Antonio Castillo, Carlos Vigil, Franklin Murrillo, Ramón Alvarenga, Daniel Monroy, Eliseo Escobar, José Parada, José Palma y así la lista sigue. Además de una larga lista de pastores, hay una lista de mujeres de Dios que también dedicaron sus vidas a Cristo como Obreras: Antonia Rivera, Lucita Portillo, Julia Anaya, Teresa Juárez, Juanita Gómez, Simonita Ortiz, Marta Córdova.

Entre los años 1940 y 1980 llegaron y sirvieron muchas hermanas queridas de los Estados Unidos y de Canadá: Gertrudis Bell, Selma Nelson, Genevieve Mortland, Doris y Verna VanWingerden, Thelma Sickler, Marilyn Seaquist y Jean Robinson.

 

Las familias misioneras consistían en Roberto y Jean de Gibbard, Jacobo y Ester de Hobson, Homero y Katalina de Parry, Ronaldo y Libby de Blue, Luis y Dianna de Whittle, Gene y Sylvia de Lambright, Guillermo y Dorothy de Wilder, Arturo y Anita de Collins, Teodoro y Mildred de Marsh, Rafael y Mary de Keep, Daniel y Celia de Wiegman.

“¿y qué más digo? Porque el tiempo me faltaría contando de…” los demás hermanos “que por fe conquistaron reinos, hicieron justicia, alcanzaron promesas” – Hebreos 11: 32,33

    Primera iglesia evangélica en El Salvador - Iglesia Central    

NACEN LAS METAS DE MULTIPLICARSE

 

En 1974 se convocó una sesión de líderes (pastores, misioneros, ancianos) de la Misión Centroamericana para planificar los próximos 10 años. Acordaron por fe alcanzar las siguientes metas:

  1. Duplicar el número de iglesias de 50 a 100.

  2. Duplicar la asistencia de 6,000 a 12,000.

  3. Duplicar el número de personas bautizadas.

  4. Celebrar en cada iglesia una campaña evangelísticas cada año por los próximos 10 años, es decir:   50 iglesias x 10 = 500 campañas.

  5. Repartir 1, 000,000 de tratados, folletos, evangelios y Biblias cada año por 10 años, es decir: 1, 000,000 x 10 = 10, 000,000 distribuidos.

El hermano Gene Lambright estaba encargado de buscar o imprimir toda esa literatura.

Se propuso fundar cinco iglesias por año para alcanzar la meta. En 1984 en la Convención Nacional de Iglesias Centroamericanas se informó de que ya tenían 104 iglesias organizadas, que se habían distribuido más de 9, 000, 000 tratados.

Para animar a las iglesias a ganar almas para Cristo, se propuso en 1980 que pusieran en operación el plan de ganar “un alma por Fe”. La nació de una conferencia de misiones. La iglesia Nazareth comenzó a dar una ofrenda “por Fe” para misiones. ¿Por qué no ganar al más por la misma Fe? No solamente debían los creyentes dar a misiones por Fe, orar por ellos por Fe, sino también ir y hacer discípulos por la Fe.

En la convención de 1980 se repartieron tarjetas de compromiso. De todas las iglesias, hermanos y delegados solo unos 700 compromisos fueron recibidos para ganar almas. El siguiente año, el número aumentó. Para la Convención Nacional de 1983 ya habían recibido compromisos de fe para ganar almas, se coprometieron 5,000 personas para la gloria del Señor. La obra crecía rápidamente. 2a Corintios 9:6 dice “El que siembra generosamente, generosamente segará”.

NACE LA OBRA MISIONERA INTERNACIONAL

 

NACE LA OBRA EN LA CLASE MEDIA

El hermano Daniel Figueroa no solo era pastor y evangelista, sino también fue el primer misionero de la Iglesia Evangélica de El Salvador, Misión Centroamericana. España fue por años un país cerrado a los misioneros evangélicos, pero en 1967, España aprobó una ley que garantizaba la libertad de culto. Así que cinco parejas misioneras de CAM internacional junto con Daniel Figueroa fueron a España para abrir brecha de la obra allá. De toda Centroamericana, el Hermano Figueroa fue el primer misionero en salir a la obra nacional, y además de eso, fue el primer salvadoreño en salir del país como misionero.

 

Hasta los 70, realmente ninguna denominación evangélica tuvo éxito entre la clase media y profesional. Es decir que, hasta entonces, la mayoría de la personas a quienes el ministerio evangélico de El Salvador había alcanzado fueron personas del campo o de la gente de pocos recursos en las ciudades. Por supuesto, hay que darle gracias a Dios por lo que Él había hecho entre esta gente trabajadora; pero al mismo tiempo quiere decir que había un gran vacío de ministerio en la clase media.

Una de las iglesias sembradas en los 70 era la primera de varias que Dios levantó para tener ministerios amplios en  la clase media, y esa iglesia fue la Iglesia Nazareth.

En octubre de 1970 un grupo de la Iglesia Central empezó a reunirse con los fines de abrir una obrar en la zona Norponiente de la capital. El grupo consistía de los hermanos: Luis Whittle, Raúl Mejía Santamaría, Jorge Argueta y sus respectivas familias. De estos hermanos la iglesia ha crecido y ha sido usado por el Señor para impulsar la obra en El Salvador. Decidieron que al alcanzar 450 asistentes iban a comenzar otras obras nuevas con los hermanos capacitados de su propia iglesia. La primera que salió de ellos era la Iglesia de la Col. Escalón (ahora Auditorio Cristiano), y así a través de los años la Iglesia Nazareth ha comenzado muchas iglesias hijas.

NACE EL INSTITUTO BÍBLICO SALVADOREÑO

 

Con el crecimiento numérico de la obra Centroamericana entre 1940-1980, también creció la necesidad de capacitar a los pastores, líderes y hermanos. Existía el Instituto Bíblico Breve que se celebraba en el Campamento Genesaret, Ilopango. Gracias a Dios, este Instituto fundado por Alejandro MacNaught, fue usado para la capacitación de una buena parte de pastores, otros estudiaron en el Instituto Bíblico Guatemalteco o SETECA.

Con la guerra civil el Instituto Bíblico dejo de existir. La urgencia de preparar a nuestra gente era mayor. A fines de los años 70 se vio la necesidad de ofrecer algunas capacitaciones en la capital. Así que algunas iglesias metropolitanas de la Misión empezaron Institutos Bíblicos. El 6 de febrero de 1978 se fundó La escuela Nocturna de la Biblia en la iglesia Central. Don Luis Bush de la iglesia Nazareth con algunos misioneros comenzaron un Instituto Bíblico en 1982, el cual se pasó a la Casa Misionera de la Colonia El Hogar, donde tenía su oficina y clases.

NACE LA SEDE DE LA MCA

 

Por más de 80 años la Misión Centroamericana no tenía una sede propia para sus oficinas. Fue durante el tiempo de fijar metas que la idea maduró. Don Salomón Polanco ya trabajaba como presidente a tiempo completo. Primeramente, la iglesia Central prestó un cuarto para la obra nacional. Después de algún tiempo se pasó a la Casa Misionera y las oficinas se instalaron en la segunda planta.

Cuando la guerra aumentó su gravedad, la Misión abandono el campamento Genesarét. Muchas cosas se perdieron a causa de los ladrones porque comenzaron a desmantelar las cabañas de lámina. Entonces los hermanos Don Israel Reyes y Don Gene Lambrigth llevaron un camión al campamento para rescatar lo que quedaba. Todo material fue traído y almacenado en una bodega donde están las oficinas del comité directivo ahora.

Más tarde CAM Internacional donó el lote de las Iglesias Centroamericanas. Con los materiales rescatados del campamento decidieron construir el edificio del Comité Directivo de la obra nacional. Así comenzó la primera parte de la construcción.

NACE UN LIBRO CENTENARIO DE LA HISTORIA EVANGÉLICA

 

Salió un libro sobre la historia evangélica de El Salvador. Este libro contiene la historia del comienzo de la obra evangélica por la Misión Centroamericana y a la vez cómo comenzaron las otras denominaciones. Incluye muchos detalles importantes e interesantes de la obra que el Señor Jesucristo ha hecho aquí en El Salvador para su gloria eterna.

El libro lo pueden encontrar con el nombre de: Cien Años de presencia evangélica en El Salvador

NACE LA BIBLIA SCOFIELD

 

El Dr. Scofield es bien conocido por la Biblia anotada por Scofield. Como nuevo creyente, Scofield visito a un amigo cristiano, C.E. Paxson. Lo encontró con un lapicero, uniendo Hechos 8:5 y Hechos 8:8 con el fin de mostrar que la predicación de Felipe resulto en gozo en toda la ciudad. Scofield protestó, “¡Estas echando a perder tu Biblia. Es una falta de respeto!” con paciencia su amigo le mostró la ventaja de unir los versículos, apuntar citas que explican o amplían el texto, y hacer otras explicaciones y notas. La mente del ex-abogado captó lo importante de este método. Desde aquel día el también marcaba su Biblia. Era el primer paso hacia la Biblia anotada.

Scofield preparó la Biblia Anotada en Suiza, (1902-1909). En varias ocasiones se enfermaba y no podía trabajar, entonces su esposa seguía trabajando. Los manuscritos casi se perdieron en dos ocasiones. Durante el envió de Europa a Estados Unidos se perdieron las cajas. Los esposos Scofield oraron fervientemente y al fin aparecieron. Cuando tenía el último manuscrito casi terminado, la tienda de campaña en donde estaban ellos se incendió, todos los manuscritos estaban en una bodega de madera al lado de la tienda, esta bodega no se incendió y otra vez milagrosamente se salvaron las notas no publicadas.

Información editada por Gene Lambright, Francisco Schmidt, Eduardo Johnson y Eduardo Mena, agosto 1996; ligeramente modificado en 2017.

Bibliografía

La historia de la Misión Centroamericana, X Conca. Presentado por Dr. Esteban Sywulka, Guatemala, Diciembre, 1972

Raíces Pre-Scofield de la Misión Centro

EL SALVADOR

IGLESIA EVANGÉLICA MISIÓN CENTROAMERICANA

© 2016 - Iglesia Evangélica De El Salvador, Misión Centroamericana

"Somos la primera Misión Evangélica fundada en El Salvador, con más de 230 iglesias en el país y 120 años de historia, nuestro legado se esparce por toda Centroamerica y el mundo. Nuestra doctrina es firmemente Bíblica. Vivimos para anunciar que solo Jesucristo salva"